Impacto Real
A quién ayudamos
Cuando la ayuda no puede esperar
En la Fundación I’M HEART® nos volcamos al 100 % en niños que viven situaciones de extrema vulnerabilidad, allí donde la infancia deja de ser infancia demasiado pronto y donde mirar hacia otro lado ya no es una opción.
Nuestra labor se centra en niños que no pueden esperar, cuyas necesidades no admiten retrasos ni soluciones a medias. Actuamos cuando la ayuda es vital, no cuando sobra.
Infancia con discapacidad severa
Acompañamos y apoyamos a niños con discapacidades físicas graves, entre ellos:
Niños parapléjicos.
Niños con movilidad gravemente reducida.
Niños con dependencia total de cuidados especializados.
Son menores cuya vida diaria exige recursos médicos, tecnológicos y humanos constantes, y cuyas familias afrontan un desgaste físico, emocional y económico extremo. En estos casos, nuestra intervención busca mejorar la calidad de vida, aliviar la carga familiar y devolver dignidad y oportunidades allí donde el sistema no llega.
Enfermedades graves y degenerativas
Trabajamos junto a niños afectados por enfermedades de alta complejidad, muchas de ellas invisibles:
Niños con ELA infantil.
Niños con enfermedades raras y poco investigadas.
Familias enfrentadas a diagnósticos devastadores sin recursos suficientes.
Aquí no solo ayudamos al niño, sino también a su entorno más cercano. Porque detrás de cada diagnóstico hay padres agotados, decisiones imposibles y un miedo constante al futuro. I’M HEART® acompaña, sostiene y actúa cuando más se necesita.
Emergencia neonatal en África
Uno de nuestros focos más urgentes es la emergencia neonatal en África, donde:
Bebés nacen sin acceso a incubadoras.
Un nacimiento prematuro equivale, en muchos casos, a una condena.
La falta de tecnología básica supone una sentencia de vida o muerte.
Por ello impulsamos incubadoras fabricadas en 3D, funcionales, accesibles y replicables, capaces de salvar vidas allí donde los recursos no existen. Tecnología con propósito, aplicada directamente a la supervivencia.
No ayudamos “cuando sobra”.
Ayudamos cuando es vital.
La realidad que no sale en las portadas
Hablar de impacto real es hablar de lo que ocurre lejos de los titulares, de las cifras frías y de los discursos vacíos. Es hablar de infancias interrumpidas y de familias que luchan en silencio.
El problema
Cada año:
Más de 1.400 niños reciben diagnóstico de cáncer infantil.
1 de cada 20 convive con una enfermedad rara.
Más de 3 millones de niños viven en riesgo de pobreza.
Miles de familias se ven obligadas a dejar trabajos, vender bienes o endeudarse para poder cuidar.
El 67 % confiesa sentirse emocionalmente solo o no acompañado socialmente.
El 42 % sufre un deterioro económico severo.
Pero no hablamos de estadísticas.
Hablamos de vidas reales.
El niño: el centro, no un número
Un niño enfermo no quiere compasión.
Quiere infancia.
Quiere jugar.
Quiere reír.
Quiere correr.
Quiere sentir que pertenece, que importa, que su vida no está definida por tratamientos, agujas y diagnósticos.
Y una familia con miedo no quiere discursos motivadores.
Quiere saber que no está sola.
En I’M HEART® ponemos al niño en el centro de cada decisión. No financiamos números ni campañas abstractas. Financiamos respiraciones, miradas, primeros latidos y oportunidades reales de vivir mejor.
Nuestro impacto no se mide solo en recursos entregados, sino en:
Acompañamiento sostenido.
Apoyo humano y emocional.
Soluciones reales, visibles y trazables.
Porque cambiar el mundo entero no siempre es posible.
Pero cambiar el mundo de quien más lo necesita, sí lo es.